Los humedales son cunas de diversidad biológica, fuentes de agua y productividad primaria de especies vegetales y animales

Al mismo tiempo, cumplen un rol fundamental en el ciclo del agua: del total de agua en la tierra, sólo el 3% es dulce, del cuál solo un 1% está disponible en forma líquida y solo un 30% es superficial en donde se encuentran los humedales. Los servicios ecosistémicos que proveen los humedales superan a todos los otros ecosistemas terrestres. Además de la provisión de agua dulce, proporcionan alimentos, , regulan el clima local, reducen la contaminación, ofrecen posibilidades recreativas, y  beneficios turísticos. Sin embargo, en el último siglo hemos perdido el 64% de los humedales del mundo, y seguimos perdiendo estos ecosistemas a una tasa del 1% anual, que equivale a 3 veces la tasa actual de deforestación. Su constante amenaza y desaparición gradual ha puesto en riesgo las especies que dependen de ellos, y se calcula que un cuarto de estas se encuentra en peligro de extinción. Según el informe Ramsar 2018, desde 1970, el 81% de las poblaciones de especies de humedales continentales han disminuido”.