¿Existe relación entre los últimos incendios forestales y el cambio climático?

Desde hace años que hemos escuchado, tanto en Chile como en otros lugares del planeta,  el inicio de la “temporada de incendios”, los cuáles suelen atribuirse a ciclos naturales, descuidos humanos y/o al calentamiento global. En este artículo analizamos las principales causas de inicio de los incendios forestales y su relación con el cambio climático, tomando como ejemplo los casos de Chile y Australia

Según la definición de CONAF, un incendio forestal se define como “un fuego que, cualquiera sea su origen y con peligro o daño a las personas, la propiedad o el ambiente, se propaga sin control en terrenos rurales, a través de vegetación leñosa, arbustiva o herbácea, viva o muerta. Es decir, es un fuego injustificado y descontrolado en el cual los combustibles son vegetales y que, en su propagación, puede destruir todo lo que encuentre a su paso.”

Durante el año 2019 se desarrollaron eventos extremos que han tenido “cierta actividad excepcional tanto en intensidad como en emisiones alrededor del mundo, como son los incendios en Amazonas en agosto, California en octubre, Australia en diciembre y enero, Indonesia en septiembre y Alaska en julio (The Copernicus Atmosphere Monitoring Service, CAMS). En Chile no nos quedamos atrás, durante el periodo 2018-2020 los incendios aumentaron en la época estival en un 30% en algunas zonas del país. (CONAF).

Actualmente Australia vive una de las peores épocas de incendios, con cerca de casi 200 focos simultáneos que han arrasado con más de 5,9 millones de hectáreas (3,8 veces la Región Metropolitana y que equivale a la superficie de 7 veces los incendios de Amazonas y 3 veces los incendios de California) y que ha dejando daños irreparables tanto para ciudades, ecosistemas y biodiversidad del país. 

A partir de este suceso ha surgido la pregunta de ¿Porqué ocurren estos eventos extremos? ¿Tienen alguna relación con el calentamiento Global? 

Si bien muchos incendios pueden ser provocados o iniciados por acciones humanas, la propagación descontrolada de un incendio puede deberse a las condiciones meteorológicas del lugar como son la temperatura de la tierra y el aire, sequía, vientos, humedad

Para que un incendio forestal ocurra se deben dar varios factores, entre los cuales están:

  1. La probabilidad de ignición (riesgo de que se inicie el fuego), la cual depende de por un lado la causa o chispa inicial pero también de la meteorología relacionada a la baja humedad relativa del ambiente y altas temperaturas. 
  2. Condiciones de propagación del fuego una vez iniciado, las cuales dependen directamente de la meteorología relacionada al viento que aporta oxígeno a la combustión, la disponibilidad y humedad del combustible y de la inestabilidad atmosférica que en algunos casos puede generar tormentas de fuego.

Por tanto la meteorología corresponde a un factor determinante en la existencia de estos fenómenos. El calentamiento global ha acentuado las condiciones meteorológicas que favorecen escenarios para el inicio y propagación de incendios.

Podemos ver que tanto en Australia como Chile, las temperaturas y periodos de sequías prolongadas han aumentado. En el caso de Australia, su temperatura media anual ha aumentado 1º en los últimos 50 años, rompiendo su récord en las últimas semanas con 40,9 y 41,9ºC. Y Chile, además de experimentar grandes alzas de temperatura, pasa por la peor crisis hídrica desde 1968 según los informes del Gobierno Chileno. 

Podemos concluir que si bien los incendios no son estrictamente un fenómeno meteorológico, sí están fuertemente influidos por el clima, y por tanto el calentamiento global.

Pero no todo está perdido.  Aún podemos combatir estos sucesos y prepararnos para afrontarlo en  el futuro

“Esto nos tiene que llevar a implementar con urgencia planes de adaptación al cambio climático, (…) proponemos poner un énfasis en las soluciones basadas en la naturaleza, (…) que incluyen, por ejemplo, recuperar cursos de agua a través de la vegetación o proteger humedales. Estas son soluciones más costo-efectivas y tienen menos impactos negativos que las soluciones de infraestructura” (WWF Chile)

Estamos viviendo una emergencia climática que nos exige actuar ahora. Si bien necesitamos políticas públicas y planes de manejo a nivel país, como sociedad civil también podemos contribuir y ser responsables de impulsar soluciones, de manera individual o colectiva y de manera activa a través de reforestaciones, restauraciones, protegiendo los cursos de agua y humedales. Además existen muchas fundaciones y organizaciones que realizan proyectos que ayudan a mejorar el estado de salud de los ecosistemas, disminuyendo el impacto del cambio climático. Dejamos la invitación a sumarse a estas actividades o en su defecto, a ayudar aportando.