Proyecto de eficiencia energética de Fundación Legado Chile y Casa Sana Vida Sana se posiciona como referente en la región

 

 

Luego de varios meses de trabajo, se realizó el cierre del proyecto FOSIS de habitabilidad y eficiencia energética con la evaluación de las mejoras constructivas en viviendas vulnerables de Llanquihue y aprendizajes de la compra asociativa de leña de calidad. El proyecto -que unió a diversos actores públicos y privados- se posiciona como un referente de modelo de trabajo.

 

El pasado 30 de agosto, Fundación Legado Chile (FLC) junto a CasaSana VidaSana (CSVS) fueron invitados a exponer su proyecto de habitabilidad y eficiencia energética en la Comisión Regional de Construcción Sustentable liderada por el SEREMI MINVU, en el marco de la implementación del Plan de Descontaminación Atmosférica de la macrozona saturada, compuesta por 9 comunas, entre las cuales se encuentra la comuna de Llanquihue.

 

Las temáticas abordadas se centraron en aspectos de habitabilidad con foco en eficiencia energética, y en la articulación público-privada como eje clave para abordar la contaminación ambiental que afecta la zona desde el expertise de cada actor que conforma esta mesa intersectorial. De esta manera, FLC y CSVS presentaron los resultados obtenidos en el último proyecto piloto realizado en el barrio Erardo Werner de la ciudad de Llanquihue y el valor agregado de la iniciativa instalada para su potencial réplica en el resto del territorio.

 

El proyecto de habitabilidad con foco en eficiencia energética realizado en la ciudad de Llanquihue durante el 2020-2021 abordó dos ámbitos: por un lado, FLC instaló un modelo de asociatividad y ejerció el acompañamiento social de la comunidad beneficiada, y por otro lado, CSVS realizó las mejoras constructivas en eficiencia energética basadas en un diagnóstico utilizando tecnología de punta. Además, se destaca el trabajo interinstitucional en el cual colaboraron las Seremías de Vivienda y Urbanismo, Medio Ambiente y Energía, además de CONAF para  generar un impacto integral y avanzar hacia un modelo de trabajo colaborativo que sirviera como piloto para futuras políticas públicas. 

 

El proyecto trabajó con 4 juntas de vecinos del barrio Erardo Werner de la ciudad de Llanquihue, mejorando 4 viviendas, una de cada junta de vecinos. Se abordó: el cambio completo de instalación eléctrica, mantención o cambio de caño(s) de combustión o recambio de artefacto de calefacción, instalación de aislación térmica de cielos, muros y pisos, instalación de barreras de humedad, arreglo en muros o techumbre donde hubiera filtraciones de agua y/o humedad y sello de las juntas de muro y cielo, o donde hubiera deficiencias que permitieran la infiltración de aire al hogar, cambio de las ventanas y/o vidrios rotos, mantención de ventanas deficientes, eliminación de hongos en muros y cielos al interior del hogar.

 

Gracias a esta intervención constructiva se redujeron los gastos de calefacción entre un 17 y un 33% en 3 de las viviendas. En el cuarto hogar se implementó un nuevo tipo de calefacción más económico y eficiente con el medio ambiente, de carácter eléctrico. Este último redujo en un 62% el gasto de calefacción. Todas las viviendas aumentaron el confort térmico entre 2,9 y 5,6ºC al interior de los hogares. Finalmente, gracias a los cambios del sistema eléctrico, se redujo un 100% el riesgo de incendios por fallas eléctricas o problemas con las combustiones. Todas las familias beneficiadas con las intervenciones a sus viviendas reportaron sentir la casa más temperada y acogedora, unos reportaron mejor dormir porque la aislación del techo de su vivienda atenuó el ruido de la lluvia.  Otros reportaron mejor salud respiratoria por el retiro de fuentes de humedad y hongo, por ejemplo. Todos reportaron sentirse más seguros con los cambios a los sistemas eléctricos.  Así, la iniciativa demuestra la importancia de una intervención costo eficiente y del diseño específico para cada hogar para así mejorar la salud, gastos energéticos, seguridad y confort térmico.

 

En cuanto a la entrega de leña de calidad, se concretó la llegada a 27 hogares de las 4 juntas de vecinos, sumando un total de 375 varas. En esta lìnea de trabajo, el proyecto generó múltiples desafíos a considerar para abordar de mejor manera el problema de la calefacciòn y contaminación ambiental en la región:

 

Si bien el consumo de leña es un tema cultural, el principal problema ocurre debido a la poca disponibilidad de leña seca y certificada en el mercado, adicionado a la deficiencia de la envolvente térmica de viviendas (calidad constructiva). Por tanto se presenta un desafío clave: incorporar en la estrategia de sensibilización no solo a consumidores sino también a los productores, trabajando desde el concepto de “prosumidores” para crear ventas asociativas de leña seca.

 

Sin importar el sistema que se utilice, los proyectos de eficiencia energética han demostrado la necesidad de trabajar en conjunto con la comunidad, generando un empoderamiento comunitario que permite una toma de decisiones informada, participativa y abierta; creando equipos de trabajo y representantes desde el mismo territorio. Asimismo, el trabajo interinstitucional es clave para abordar la problemática de la pobreza energética desde diversos frentes. De esta manera, desde un trabajo colaborativo entre los diferentes actores, tales como  consumidores, productores, instituciones, organismos privados, etc, es que se puede realizar acciones concretas que nos permitan avanzar en materia socioambiental, visibilizando las problemáticas existentes y planteando soluciones factibles.