Este último mes ha sido especialmente activo para nosotros. Entre planificación, trabajo en terreno y nuevas acciones con la comunidad, enero nos dejó con la sensación de estar partiendo el año con fuerza, pero también con más claridad sobre lo que queremos priorizar y cómo queremos seguir construyendo este camino.
En este boletín hacemos un recuento de lo que hemos estado impulsando desde nuestras distintas áreas: el avance de nuestros monitoreos y proyectos de conservación, el trabajo de reflexión y diseño pedagógico en educación socioambiental, y la activación del borde del Río Maullín a través de experiencias abiertas que nos invitan a habitar el territorio con calma, cuidado y participación.
También queremos aprovechar este espacio para invitarles a ser parte de lo que viene. Se acercan nuevas actividades, instancias para encontrarnos en el río y, por supuesto, la nueva fecha del Festival Cultural y Ambiental del Río Maullín, que ya comienza a tomar forma. Ojalá puedan acompañarnos, participar y seguir siendo parte de esta comunidad que cree que el cambio se construye en conjunto.
Un abrazo
Equipo FLC
Durante este mes hemos estado trabajando con especial dedicación en activar la ribera del Río Maullín a través de actividades abiertas a la comunidad. Este proceso busca algo muy concreto y, a la vez, profundamente significativo: volver a habitar el río, recorrerlo con calma, observarlo de cerca y generar experiencias que permitan reconectar con el territorio desde el encuentro, el cuidado y la participación.
La primera actividad de esta serie fue una experiencia de navegación en kayak, realizada junto a Cahuil Adventures. Fue una instancia que nos permitió mirar el paisaje desde una perspectiva distinta y compartir, en comunidad, un momento de conexión directa con el río. A partir de esa experiencia inicial, durante las próximas semanas se desarrollarán nuevas actividades, entre ellas experiencias naturalistas dirigidas a niños, niñas, jóvenes y familias, así como baños de bosque y otras iniciativas pensadas para fortalecer el vínculo con la naturaleza y el entorno.
En paralelo a estas acciones en terreno, también queremos compartir una noticia importante: ya está confirmada la nueva fecha del 4° Festival Cultural y Ambiental del Río Maullín, que se realizará el 14 y 15 de marzo. Este festival es un encuentro para reconectar con el territorio y construir en conjunto una nueva forma de experimentar el río. En esta nueva versión, el festival reunirá espacios de conversación y aprendizaje, instancias culturales, actividades para distintas edades y propuestas que integran lo ambiental con lo comunitario, en una experiencia pensada para encontrarnos desde múltiples miradas.
Además, en el marco del festival se realizará un seminario el 13 de marzo en Puerto Varas, en el Hotel Bellavista. Por ahora, los detalles se encuentran en etapa de confirmación, y pronto compartiremos más información sobre su programación y participación.
Junto con todo lo anterior, este mes también hemos estado avanzando en el diseño de una obra de confianza, un mirador, cuya construcción esperamos iniciar durante febrero. Esta iniciativa busca fortalecer nuestra misión de recuperar y conservar este primer tramo del Santuario de la Naturaleza Río Maullín, creando un espacio que permita acercarse al río de manera segura y respetuosa, y que contribuya a consolidar este proceso de activación territorial.
Durante las próximas semanas iremos publicando nuevas actividades y convocatorias. Sin embargo, lo más importante de todo este trabajo es constatar que la comunidad está respondiendo y participando de forma activa. Esa participación es, sin duda, lo que más nos acerca al sueño de construir, entre todas y todos, este gran parque fluvial.
Después de un diciembre intenso, lleno de cierres de programas y despedidas emotivas, niños y niñas comenzaron sus vacaciones. En el área de Educación, nos dimos el tiempo para detenernos, mirar, pensar y reflexionar.
Planificar en educación es preguntarnos cómo lo estamos haciendo y cómo podemos hacerlo mejor. Durante este mes revisamos nuestras metodologías, conversamos sobre nuestros procesos y volvimos a poner sobre la mesa nuestros sueños. Porque trabajar por la mejora continua no se trata solo de cumplir metas, sino de tener objetivos claros y un equipo que cree en lo que hace, que sueña en grande y se mueve desde la convicción.
Desde ahí comienzan a tomar forma cosas muy lindas para este 2026, como la nueva Bitácora Naturalista para Primeros Básicos. Junto a Cristina recorrimos humedales y distintos espacios naturales, buscando inspiración, probando ideas y pensando en cómo acompañar a niños y niñas de primero básico en su primer acercamiento a la naturaleza: desde el asombro, la observación, la admiración y, por sobre todo, el aprendizaje.
Este tiempo de reflexión también nos llevó a escribir. Publicamos una columna que nace justamente de estas conversaciones y convicciones: más que optimismo, hoy existen procesos en marcha que muestran que educar frente a la crisis climática ya no es una excepción. Poco a poco, desde las escuelas hasta las políticas públicas, la educación ambiental comienza a ocupar el lugar que por años se le negó en el sistema educativo chileno.
Enero suele sentirse como un mes de pausa, pero para nosotros ha sido todo lo contrario. Ha sido un período clave para ordenar, proyectar y también volver al territorio, sentando las bases de lo que será este nuevo año de trabajo.
Durante estas semanas estuvimos trabajando en la planificación del año: revisamos aprendizajes, ajustamos prioridades y coordinamos acciones que nos ayuden a enfocar mejor nuestros esfuerzos. Este proceso ha sido clave para proyectar los desafíos que vienen y seguir fortaleciendo el trabajo colaborativo que sostenemos con distintas organizaciones y comunidades.
En paralelo, seguimos con nuestro calendario de monitoreo en terreno, que es esencial para comprender el estado de los ecosistemas, generar información relevante sobre la biodiversidad y apoyar la toma de decisiones en conservación. Estos monitoreos nos permiten evaluar cambios e identificar prioridades para orientar mejor nuestras acciones. Además, entramos en una etapa importante con el cierre del ciclo anual del Plan de Monitoreo 2025–2026, donde esperamos poder compartir pronto los resultados de este proceso.
Este año también comenzamos la ejecución del proyecto adjudicado del Fondo Mohamed Bin Zayed, en el que estudiaremos tanto las dimensiones ecológicas como sociales del camarón de río del sur (Samastacus spinifrons). Esta investigación da continuidad al trabajo iniciado en el proyecto “Where are the moms”, desarrollado anteriormente con el mismo fondo.
Así, enero ha sido un mes de preparación y acción, que marca el inicio de un año con mucho trabajo por delante. Seguiremos compartiendo avances, aprendizajes y resultados a medida que los proyectos avancen.