El último mes ha estado lleno de avances y aprendizajes en nuestra labor de conservación y educación ambiental. Hemos continuado fortaleciendo la protección del río Maullín y los humedales de Llanquihue y Pargua, siempre promoviendo la colaboración con las comunidades locales y actores territoriales.
Nuestra Escuela Naturalista ha seguido conectando a niños y jóvenes con la naturaleza, fomentando la curiosidad, el aprendizaje experiencial y la responsabilidad hacia los ecosistemas que habitamos.
En paralelo, el Plan Portal Borde Río Maullín avanza en su diseño junto a Fundación Cosmos, y los preparativos para el 4° Festival Cultural y Ambiental del Maullín prometen un fin de semana de gran participación comunitaria y celebración de la cultura y la naturaleza local.
Cada paso que damos refuerza nuestro compromiso con la conservación y la educación ambiental, y nos inspira a seguir trabajando juntos por un futuro donde la naturaleza y la comunidad crezcan de la mano.
Un abrazo
Equipo FLC
Durante septiembre, el área de Conservación ha enfocado sus esfuerzos en impulsar iniciativas que fortalezcan la protección del río Maullín y los humedales de Llanquihue y Pargua. Cada acción se concibe como un paso más en la construcción de un vínculo profundo entre las comunidades locales y los ecosistemas acuáticos y ribereños que habitan su territorio, recordándonos que la conservación es un trabajo colectivo, lleno de significado y posibilidades.
Nuestro equipo tuvo la oportunidad de participar en el Congreso REDLAC 2025, celebrado en Santiago y Frutillar, un espacio que reunió a organizaciones de toda América Latina y el Caribe comprometidas con la conservación. La experiencia no solo permitió compartir conocimientos y aprender de otros, sino también inspirar nuevas formas de colaborar y mirar nuestros paisajes con ojos renovados, fortaleciendo redes y trayendo herramientas que transforman nuestra manera de proteger el patrimonio natural.
En septiembre comenzó la nueva versión interescolar de la Escuela Naturalista, una aventura que reunió a niños y niñas de sexto año básico de cinco establecimientos de Pargua. En la escuela El Avellanal, estudiantes y docentes iniciaron un recorrido que combina curiosidad, juego y aprendizaje experiencial, fortaleciendo la identidad territorial y la colaboración entre escuelas.
En la segunda sesión, los jóvenes exploradores visitaron tres humedales de la comuna de Llanquihue, cada uno con una historia única:
Humedal Baquedano – LabHum: un punto de partida para la observación científica en cinco estaciones, donde cada detalle de la naturaleza invita a la reflexión.
Humedal Teodosio Sarao: en proceso de restauración, mostrando el poder de la acción comunitaria para revivir ecosistemas.
Humedal El Loto: un humedal urbano que enseña sobre biodiversidad y los desafíos de la conservación en entornos intervenidos.
Cada humedal se convirtió en un aula al aire libre, recordando que el aprendizaje y la conexión con la naturaleza se viven mejor caminando sobre sus senderos.
Se está finalizando el diseño de la obra de confianza junto a Fundación Cosmos, cuya construcción está prevista para este año. Este espacio no será solo infraestructura, sino un lugar para observar, aprender y conectarse con el río, donde cada visitante pueda sentir la vida que fluye junto a sus aguas. Paralelamente, avanzan los preparativos del 4° Festival Cultural y Ambiental del Maullín. Reuniones con participantes, planificación de la parrilla programática y una activa participación comunitaria prometen un fin de semana —8 y 9 de noviembre— lleno de experiencias que celebran la cultura y la naturaleza de nuestro territorio.
El curso de Interpretación de la Biodiversidad surge como una invitación a mirar el mundo natural con atención y respeto. Dirigido a guías de turismo, educadores ambientales y público general, ofrece herramientas para interpretar ecosistemas, comprender su complejidad y transformarla en experiencias significativas. Quien participa no solo aprende sobre flora, fauna y paisajes, sino que se convierte en un mediador capaz de inspirar a otros a cuidar y proteger la riqueza natural que nos rodea. Cada sesión es una oportunidad para descubrir, admirar y comprometerse con la conservación desde la experiencia y la emoción.